La máquina de luz hipnagógica que abre paisajes interiores de color y geometría, y guía la mente hacia una calma profunda.
— Por primera vez en Barcelona · Único centro en España —
Una luz blanca y cálida, a la vez constante y pulsante, atraviesa tus párpados cerrados. No hay pantalla ni sustancia: solo luz. Y sin embargo, por dentro, comienza un gran espectáculo.
Tu propia mente responde componiendo formas, mandalas, geometrías y colores más vívidos que cualquier imagen. Cuando el sonido acompaña a la luz, ambos se funden y aparece la sinestesia: la sensación de ver la música. No hay dos viajes iguales — cada sesión es un reflejo de tu mundo interior.
La noción de las horas y los minutos se afloja hasta desaparecer.
Una calma tan honda que el cuerpo casi deja de sentirse.
Recorridos por lugares y estados que solo existen dentro de ti.
Mucho más que una lámpara. Combina una luz halógena de espectro completo con LEDs estroboscópicos —luz continua y luz que parpadea al mismo tiempo— a través de una óptica de precisión. Cada sesión se guía por un programa cronometrado, con música, para llevarte al estado hipnagógico: ese umbral entre la vigilia y el sueño donde la mente se aquieta.
Diseñada y patentada en Austria por el neurólogo Dr. Dirk Proeckl y el psicólogo clínico Dr. Engelbert Winkler, nace del estudio de las experiencias cercanas a la muerte y de la inteligencia de la luz. Hoy es una de las lámparas de luz hipnagógica más reconocidas del mundo.
Sin preparación ni experiencia previa. Solo recostarte y dejarte llevar.
Empezamos con una breve conversación y una prueba corta de unos minutos, para que tu sistema nervioso se acostumbre a la luz y ajustemos la intensidad a ti.
Te recuestas, te pones los auriculares y cierras los ojos. Durante unos treinta minutos, la luz y la música te acompañan. Por fuera no ocurre nada; por dentro, todo.
Al terminar hay tiempo para volver con calma y, si quieres, compartir lo vivido. Los efectos pueden seguir desplegándose en las horas o días siguientes.
Muchas personas describen la sesión como la meditación más profunda que han vivido, alcanzada casi sin esfuerzo. Entre lo que suelen reportar:
Escríbeme y encontramos el momento. Las plazas son limitadas para cuidar cada experiencia.